Discurso del presidente del Conep Pedro Brache | Día Nacional Empresa Privada

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Discurso del presidente del Conep Pedro Brache | Día Nacional Empresa Privada

 

 
29 de mayo de 2018
 
Muy buenas tardes,
 
En nombre del Consejo Nacional de la Empresa Privada les doy la más cálida bienvenida a este evento.
 
Hace aproximadamente tres años, mediante el Decreto 146-15 el presidente Danilo Medina dejó establecido el «Día Nacional de la Empresa Privada y el Empresariado Nacional», por lo cual y en símbolo de celebración y reconocimiento a lo que juntos hemos alcanzado, nos reunimos hoy aquí.
 
También el motivo de celebrar hoy 55 años de logros y avances, nos llena de orgullo y admiración. Han sido 18 Presidentes con 24 Juntas Directivas quienes han luchado por desarrollar, en paralelo con la construcción democrática de nuestro país, un importante y pujante sector empresarial en la República Dominicana.
 
Durante estos 55 años, el CONEP ha sido el principal propulsor de la libre empresa y el libre mercado, así como del crecimiento organizado de cada sector que conforma al empresariado. Hemos trabajado en la representación balanceada de los intereses del sector empresarial, y nuestro rol, en cuanto a la vida política y social, ha sido transparente, responsable y coherente.
 
Siempre nos hemos preocupado por mantenernos cerca de los diversos grupos que conforman la Nación, con el objetivo de promover la institucionalidad, un diálogo democrático y una posición abierta y armoniosa, tanto a lo interno de nuestra membresía como con otros sectores económicos, líderes políticos e instituciones, con el fin de apoyar la gestión de los sectores que nos definen como país.
 
Desde los inicios y hasta el presente, uno de los signos que nos ha caracterizado es que trabajamos en la defensa constante y marcada del empresariado, siendo conscientes de no poner en riesgo otros sectores e intereses, pero si adecuándonos a las necesidades de cada tiempo.

 

 
 
Es nuestra responsabilidad seguir trabajando unidos como sector y junto con el sector público, en aras de optimizar nuestro desempeño y el del país, haciendo de éste uno altamente productivo, eficiente y preparado para el futuro.
 
El sector empresarial dominicano tiene una vital incidencia en el desarrollo de la economía nacional.
 
El sector privado representa un 90% del PIB, y ha mantenido en la última década este mismo porcentaje del crecimiento económico.
 
De los ingresos internos del Gobierno, las grandes empresas aportan de manera directa o como agentes de retención el 75% del total de esos ingresos.
85 de cada 100 pesos que se invierte, lo hace el sector privado. Mientras que de 100 empleados, 85 se encuentran en este sector.
 
En el 2017 el sector turístico generó US$7,200 millones. Para el 2021 generaría unos US$4,600 millones adicionales y 183 mil empleos más.
 
En ese mismo año, las exportaciones generaron la cifra récord de US$10,000 millones, representando el 13.77% del PIB.
 
En el país hay más de 800,000 Mipymes, que aportan alrededor del 40% del PIB nacional.
 
También el sector privado, es uno de los sectores que más aporta con innumerables inversiones y proyectos de sostenibilidad y responsabilidad social.
 
A su vez, en nuestra trayectoria nos hemos involucrado en una amplia diversidad de alianzas, pactos y reformas. Esto nos obliga diariamente a evaluar la mejor manera de fortalecer el trabajo en cooperación con los distintos actores públicos, privados y sociales, con el propósito de materializar proyectos, sobre todo de aquellos que han visto la luz en el pasado.
 
Por ello, es necesario concretar y cerrar los temas pendientes para crear las condiciones que impulsen la inversión privada, así como nivelarnos acorde a estos tiempos. En este caso, me refiero particularmente a la necesidad de implementar el Pacto Eléctrico.
 
En este Pacto tan fundamental, que es parte de la Estrategia Nacional de Desarrollo, el sector privado ha hecho su trabajo y ha jugado su rol en base a las responsabilidades asumidas, y si

 

bien estamos a la orden para colaborar, es de crítica importancia que ahora el Estado nos ayude, jugando su rol, para dejarlo firmado e implementado.
 
Otro de los temas que hemos seguido de cerca, es el proceso de aprobación de la Ley de Partidos y de la Ley de Régimen Electoral. De nuevo queremos hacer un llamado para que los diversos actores políticos, y en especial los Congresistas dominicanos, unan voluntades y le den al país la señal que está esperando en este momento aprobando ambas leyes. Así finalmente tendremos un marco legal robusto, que nos permita preservar la estabilidad política a través del tiempo.
 
En febrero de este año, llevamos a cabo el Foro Legislativo Empresarial que es el primer esfuerzo de este tipo, en donde las Cámaras y el sector privado se alinearon para crear estrategias, estableciendo prioridades en cuanto a anteproyectos de ley que son vitales para el desarrollo empresarial.
 
Por otro lado, en cuanto al Código Laboral hemos ido avanzado, conciliando posiciones que podrían facilitar que en un período muy corto se defina, lo que aportaría adecuación y modernización a la legislación laboral.
 
Esto, en nuestra opinión, ayudará al incremento de empleos, a la reducción de los niveles de pobreza, a generar mayores posibilidades para los segmentos sociales y a promover las bases para un modelo de alta formalidad.
 
La formalidad es indispensable para hacer sostenible a largo plazo la continuidad de programas tan primordiales como el de la seguridad social y la recaudación de impuestos de manera equitativa.
 
En síntesis, resulta imperativo avanzar e ir cerrando capítulos de forma adecuada, certera y ágil para que la República Dominicana tenga un mayor desempeño y bienestar nacional, adecuándonos para los cambios que se avecinan.
 
Estamos en una época donde la digitalización y virtualidad son ya parte del ADN de nuestras vidas y profesiones.
 
Para el 2016 la economía digital tenía una población online de 3,200 millones de personas, y fue valorada en US$2.9 trillones. En la próxima década alcanzará un valor de US$19 trillones.

 

De los niños que ingresan hoy a la escuela primaria, el 65% trabajará en profesiones que aún no existen.
 
En su almacén principal Amazon utiliza 30,000 robots, reduciendo sus gastos operativos en alrededor de un 20%.
 
Airbnb, siendo una oferta de hospedajes sin propiedades, en el 2017 obtuvo US$100 millones en ganancias y US$2,600 millones en ingresos. Para el 2025 se estima que crecerá más de 1,100%.
 
Salesforce, una empresa de software que funciona en la nube, tuvo ingresos por US$8,400 millones en el 2017, y para el 2020 generará 1.9 millones de empleos directos y 2.8 millones de indirectos.
 
Estos ejemplos son evidencia de la ya renombrada Cuarta Revolución Industrial, que en realidad es más una Revolución Digital y Virtual, y que está generando disrupción en múltiples segmentos de la economía mundial e impactando en el modelo productivo global a un ritmo sumamente acelerado.
 
Muestra de esto es que, mientras las aerolíneas tardaron 68 años en llegar a 50 millones de usuarios, la televisión tardó 22 años en llegar a la misma cifra, los teléfonos celulares 12 años. Twitter tardó solo 2 años y el juego virtual Pokemon Go tardó solo 19 días en hacerlo.
 
En un artículo que leí hace poco mencionaban que, en un futuro no muy lejano, solo aseguraran sus empleos aquellos que logren adecuar sus conocimientos a la velocidad que demandan estos cambios.
 
 
Es trascendental continuar reformulando como el sector empresarial y el sector educación pueden colaborar para adaptar el modelo educativo a uno con más ciencia, tecnología y técnica, que prepare a los jóvenes para las novedosas carreras de este nuevo modelo económico digital y para los nuevos mercados que surgirán.
 
En dirección hacia esta nueva época, es imprescindible poder cerrar proyectos pasados y presentes para enfocarnos en nuevos capítulos. Ya contamos con un posicionamiento significativo,

 

pero tenemos potenciales condiciones para ser referentes en la región y para el mundo como centro logístico y de producción óptimo e innovador.
 
Seguiremos entonces en el camino de impulsar nuestro desempeño y permaneceremos trabajando cohesiva y proactivamente entre nosotros y con el Estado, como ente necesariamente facilitador más que regulador, y como eje del orden institucional para garantizar la seguridad jurídica.
 
Así coordinados, progresaremos con transparencia, integración, calidad y automatización tecnológica. Incorporando las tendencias y una visión que a corto plazo se adapte y evolucione, y que a largo plazo trace el camino para los jóvenes y las futuras generaciones.
 
Hemos logrado construir mucho y superarnos siempre. Contamos con una macroeconomía estable y un crecimiento económico sostenido en el tiempo. Mantenemos relaciones comerciales con un gran número de países. Somos una economía exportadora presente en 106 destinos en los seis continentes, a través de productos tradicionales y orgánicos, reconocidos por sus estándares de altísima calidad.
 
Esto es signo de que podemos seguir creciendo. Nuestras pasadas generaciones hicieron mucho con lo que tenían. Gracias a sus esfuerzos hoy contamos con más, y por ende, tenemos la obligación de construir un país del cual todos continuemos estando orgullosos.
 
Debemos seguir por el sendero del conocimiento, el trabajo y la innovación, llevando a nuestro país a superarse cada vez más, y no contemplar una cima donde llegar sino continuar, porque alcanzar la cima no es más que la continuidad de algo que va mejorando permanentemente.
 
Cómo dice la frase que acuñó Sir Winston Churchill: «El éxito no es definitivo, el fracaso no es fatal, el coraje para continuar es lo que cuenta».
 
Es posible lograr grandes cosas. Lo sabemos, porque hemos visto el coraje, la tenacidad y la actitud que tenemos a la hora de forjar el futuro de la República Dominicana y el de nuestras familias.

 
El país puede seguir contando con nosotros como propulsores y catalizadores del crecimiento, mientras que mantenemos el firme compromiso de ser un referente en diferentes sectores y como Nación.
 
Muchas felicidades en este día tan especial y los invito a disfrutar de una entrevista muy interesante con el señor Stanley Motta que, por su trayectoria de esfuerzos y éxitos, estamos seguros que será de mucho aprendizaje para todos nosotros.
 
Muchas gracias!
 

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